[13|07|04]
Derechos de Autor y Piratería – La Crisis de la Industria de la Música
Vea las fotos del debate
Uno de los puntos más polémicos en el sector de cultura actualmente ganó mesa específica en el Fórum Cultural Mundial. “ Derechos de Autor y Piratería: la Crisis de la Industria de la Música ” fue el tema del debate que reunió a abogados y profesionales involucrados con la cuestión. En el público, nombres como el cantor Fred 04, de la banda pernambucana Mundo Libre S/A y el presidente de la Asociación Brasileña de Música Independiente – ABMI.
La conferencista Eliane Abrão, abogada y presidenta de la Comisión de Propiedad Material de la OAB, inició el debate relatando cómo la piratería afecta más a las grandes grabadoras que al autor. Según ella, el artista gana solo entre el 8 y el 9 por ciento sobre la venta de cada faja para el revendedor. “La industria fonográfica habla de sus pérdidas, pero nunca se dice cuánto ella gana”.
También habló sobre la ley del derecho de autor, que protege diversos tipos de obras, pero no incluye el fonograma en la lista de tópicos protegidos. Citó el Napster como motivador de la implosión del sistema de la Industria e hizo una comparación con la época de Gutemberg, cuando los textos manuscritos que no eran los oficiales de la Corona, eran considerados piratas y eran quemados. “La historia de la piratería es el lado B del derecho de autor. Es necesario conocer más sobre el derecho de autor para hablar de piratería”, dijo. Terminó con recomendaciones “no compren nada pirata, nada contrabandeado y vamos a valorar el producto nacional”, y divulgó su sitio que muestra temas abordados en el debate: www.direitoautoral.com.br .
Cuidado en los contratos
Otro experto del área de los Derechos de Autor, el abogado Eduardo Pimenta dio secuencia a la discusión. Articulista y autor de diversas obras, entre ellas Dos Crímenes Contra la Propiedad Intelectual, Código de Derechos de Autor y Principio de Derechos de Autor , Pimenta resaltó la importancia de los creadores como titulares de derecho de la obra. “Es un derecho natural”. Aclaró cómo el derecho de autor posee dos modelos en el mundo, el anglosajón, que habla de la protección al copyright y preserva el principio de la inversión y el modelo francés, aplicado en Brasil.
“En la medida que la mayoría de las grandes empresas están en los EE.UU., la piratería genera una pérdida porque ellas no asimilaron que existen otros modelos”, afirmó. Levantó algunas cuestiones. Por ejemplo: ¿Cuáles las pérdidas que Brasil sufriría con la piratería? “Cuestioné el Banco Central cuánto es pagado de royalties, pero ellos no tienen control. La empresa extranjera, que está fuera del país, es quien lo dice. Puede haber diferencia de marketing o el no repase sencillamente para el propio creador ¿quién lo sabrá?”.
Recordó también que las grabadoras multinacionales pueden autorizar la liberación de los derechos de los artistas en cualquier parte del mundo, muchas veces sin el retorno al autor. Y mostró una cinta k-7 vendida en Argentina como colactánea de la cantante Simone, pero que tiene en la tapa una foto de la cantante Joana, sin ningún tipo de cuidado. “¿Qué se puede hacer? Las formas de fiscalización deben actuar aún más. Sugiero también que parta de los artistas una nueva postura, ellos deben realizar contratos con la intermediación de abogados, porque el artista quiere colocar su trabajo en la calle, quiere divulgarlo, pero tiene que saber lo que está firmando”, finalizó.
El Frente Parlamentar de Apoyo a la Cultura Popular Brasileña participó del debate representado por Frei Tito Figueroa. Doctor en Antropología y profesor de la UFPE, él defendió los derechos de autor para las colectividades y grupos que detienen los saberes populares tradicionales, cobrando, además de la autoría y descubierta, la defensa y el reconocimiento legal de los Derechos de ejecución y comercialización, así como los llamados “Derechos Conexos”. Habló también sobre los compromisos y propuestas del Frente, como la creación de una nueva categoría jurídica, o incluso un nuevo derecho, que extienda las leyes de propiedad intelectual, artística, en suma, patrimonial, a las colectividades creadoras y/ o depositarias y divulgadoras del patrimonio cultural inmaterial de Brasil, además de pedir la revisión de las leyes existentes. Exigió no sólo los derechos jurídicos, sino también la inclusión social de esos actores de la cultura popular.
La crisis en la industria
El Director de la Oficina de la Música Francesa – Embajada de Francia, Bruno Boulay, dio segmento a las cuestiones más enfocadas en el problema de la gran industria de la música. Para él, no estamos viviendo una crisis, sino un cambio de soporte, ya que nunca se consumió tanta música como hoy. Según él, con el surgimiento del CD la hegemonía de las multinacionales se consolidó, pero ellas no vieron las nuevas formas de consumo de música, el modelo digital, y el surgimiento de la piratería analógica. Esa mutación en la industria habría causado la caída de los números para la gran industria, pero al mismo tiempo habría equilibrado las fuerzas con el mercado independiente que ganó espacio y permitió que nuevos artistas apareciesen. “Las compañías servían como un filtro, ahora, con la Internet, los artistas tienen un espacio abierto”, dijo.
Para él, es importante la discusión en torno de ese tema, con la movilización de los profesionales al lado de las políticas públicas de cada país, que nunca fueron tan importantes. Habló que es importante la reglamentación, desde que permitan una nueva legislación frente a los cambios. “Necesitamos mostrar a los jóvenes que cuando él consume música por la Internet, él debe respetar y consumir remunerando”. Al mismo tiempo, dijo él, “la música debe ser más barata, con la disminución de la tributación, por ejemplo, para hacer con que el acceso sea más fácil”, afirmó.
Antes de abrir el debate para la participación del público, el austriaco Meter Rantasa, consultor jefe de la WCFA (World Culture Forum Alliance) clausuró la participación de los invitados con una de las hablas más incisivas. Según él, después de viajar y observar el mercado de música en algunos países fuera de Europa, la forma de artistas desconocidos y centrados en trabajos populares de exponer sus trabajos es por medio de los CDs “piratas”, ya que ellos no tienen dinero ni acceso a las grandes grabadoras.
Presentó datos retirados de un estudio que hizo sobre los dos informes que son presentados separadamente por la industria fonográfica, uno sobre la piratería del sector y el otro sobre la producción. El resultado de la observación de Rantasa sorprendió. En países donde el consumo del repertorio nacional es fuerte, la piratería es grande, donde el repertorio nacional representa menos, la piratería cae. Ejemplificó. Países como Brasil, donde el mercado consume el 68% de repertorio nacional, la piratería llega al 50%. Ya Austria está dentro del grupo de países donde la producción internacional representa el 90% del mercado, al mismo tiempo en que pertenece al grupo donde la piratería representa menos del 10%. Es una correlación de fuerzas, los que tienen menos del 10% del repertorio nacional poseen bajos números de piratería y viceversa, con excepción de países como Francia por cuestiones culturales locales.
El análisis de Rantasa mostró cómo la industria trabaja con productos comunes para todo el planeta, sin dar espacio para las producciones locales, lo que termina provocando la búsqueda de estos artistas excluidos por medios alternativos, como la piratería, para divulgar sus trabajos. Presentó aún como ejemplo, datos de Austria en 2001, donde 1,25 del PIB giró en torno del mercado de música, representando cerca de 258 millones de Euros. La constatación más aterradora es que apenas 456 artistas consiguieron reunir cuatro mil Euros durante cinco años, contra 15 mil otros que ni siquiera eso obtuvieron.
“Presumo que la diversidad cultural no está aportada por el régimen de derechos de privacidad”. Necesitamos un nuevo equilibrio, especialmente los países del Sur”. Para él, los artistas deben saber cómo acceder al público y el público cómo llegar al artista que le interesa. Preguntado sobre el intercambio de música en Internet, respondió: “La industria no tiene respuesta. El cambio que estamos viviendo favorece a los artistas pequeños. Es saber cómo hacer uso de esa tecnología”, dijo. “Muchos lobbistas están influenciando para mantener las estructuras antiguas. Organícense en asociaciones transparentes y abiertas. Ese cambio de estructura nos ofrece un campo vasto para el futuro. Construya una base de conocimiento. Usted tiene derecho a la información. Información es poder. No crea en lo que está de moda”, finalizó.
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